Quiero que sepas…

En repetidas ocasiones he leído que cuando tus palabras no llegan a ser escuchadas por quien debería hacerlo, escríbelas.

Quiero que sepas que esa mujer que encontraste, a la que llamas perfecta, la que besas con dulzura está moldeada de olas que le han golpeado tan fuerte, que en ocasiones cuando la marea está bajita, se llegan a ver las cicatrices, las cuales no cambiaría porque la han hecho ser eso que es hoy.

Quiero que sepas que esa mujer, la que llamas detallista, atenta y observadora, ha desarrollado una intuición, tan buena, que podría ser contratada por cualquier dependencia de la CIA, a lo cual deberías temer. Soy esa mujer, que le hace el amor a la vida, que coquetea con el viento y le hace mimos al atardecer. De esas que lleva ojeras por estar aprendiendo, que tiene tantas cosas por hacer que peinarse queda en un segundo plano.

Llegaste justo en el momento indicado, en el momento en que sabría apreciar tu esencia, la bondad que te viste, de manera tan inesperada, tan sorpresiva, que de esa misma manera que te dejé entrar de esa misma puedo abrirte la puerta.

Aunque me mires como un junco, de frente y con una sonrisa, no significa que esté bien, quiero que sepas que si te he elegido a tí, es porque a tu lado quiero despertar todos los días, es porque a tu lado quiero vivir las etapas que aún me faltan por recorrer, por favor no lo eches a perder, no lo arruines con estúpidas historias, con argumentos baratos, con excusas tan pobres y desgastadas. A nosotras,las mujeres que leemos, que soñamos, que nos devoramos un libro en una noche, esas historias nos saben a puro cuento, faltas de creatividad. No vine a este mundo a recibir cosas a medias ni deseos compartidos ni mucho menos para caminar detrás de usted. O me lleva a su lado para agarrarme de la mano o camino delante para que vea como muevo mis caderas.

Mi confianza fue estropeada tantas veces, que la fui reconstruyendo de a poquito, con paciencia, con rabia, con determinación y con rudeza, por lo que te suplico que no la dañes porque no me quedarían fuerzas para hacerlo nuevamente. Estoy dispuesta a seguir construyendo la felicidad, a seguir pegando ladrillos en el caminos pero juntos, solamente quiero que sepas que me han roto el corazón muchas veces pero a ti, no te lo voy a permitir.

¡Déjame tu comentario! Me encantará leerlo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s